Quiero confesarles a los que no pudieron ir, que en el último congreso de ADENAG mi viejo me convocó para que haga la locución del mismo. Los mejores recuerdos en las 2 jornadas y la cena incluida. Pero cuanta alegría que sentimos todos!!! Las jornadas fueron un éxito. Papá me comentó que fue una de las que mejor salió, sino la mejor… Es por ello que cuando se vuelvan a realizar en La Plata iré sin dudas a visitarlos.
Yo lo veía a papá entre ustedes y en cada instante era feliz, si con ustedes fue muy feliz, porque lejos de los prejuicios y los comentarios se animó a todo, desde los sketch, los paneles de las mismas jornadas, hasta cada detalle ínfimo que estuviese alrededor. Pero en cada cuestión que emprendía, la pasión era su sello distintivo.
Fue un padre ejemplar. Amo a su familia por sobre cualquier cosa. Y si sabrán ustedes como amaba su profesión y como defendía siempre la palabra ADMINISTRACIÓN. En cada lugar, en cada rincón, y en cualquier conversación ese vocablo fue siempre motivo de orgullo.
Creo que los sentimientos hay que exteriorizarlos, sacarlos afuera y he llorado tanto que también les digo que junto a ustedes me sentí muy cómodo y contento en las jornadas, y eso también aprendí de mi viejo: ser frontal , tener valores de bien, dar y recibir cariño. También creo que lo único que cambia el tiempo, es la capacidad de sobrellevar la pérdida.
Hemos perdido un gran profesor, un maestro en el aula. Una mente brillante, un gran hombre y personalmente he perdido a papá. Pero cuánto me queda de él. Un legado inmenso, un ejemplo de lucha y de fe que siempre llevaré en mi corazón.
Gracias a todos!
Santiago Barcos (hijo)